El niño con TDAH y las relaciones sociales, ¿cómo podemos ayudarle?

Share on facebook
Share on google
Share on twitter
Share on linkedin

Las relaciones sociales en niños con TDAH

Sentirse aceptado y pertenecer a un grupo es una necesidad básica en los seres humanos. Las relaciones sociales conforman una de los pilares más importantes para el desarrollo personal y emocional en los niños.

El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) es un trastorno que afecta a todas las esferas de desarrollo y funcionamiento del niño. Como es natural, una de las áreas más perjudicadas es la escolar. Sin embargo, la social no se quedan muy por detrás.

Es habitual que los niños que presentan TDAH muestren problemas para relacionarse con sus iguales.

Los niños con TDAH tienen grandes dificultades para regular sus emociones, muestran un bajo autocontrol y son poco reflexivos, lo que suele dar lugar a numerosos conflictos dentro del aula. En ocasiones, no son comprendidos ni aceptados por sus compañeros. Los problemas de atención le impiden leer adecuadamente los códigos y normas sociales, por lo que, su comportamiento, en un intento más de buscar aceptación, resulta molesto o irritante para los demás.

Algunas de las características a nivel social que presentan los niños con TDAH son:

  • Molesta en clase a otros compañeros
  • No sigue las normas sociales
  • Tiene problemas para resolver los conflictos interpersonales
  • No sabe esperar su turno
  • No comparte sus juguetes
  • Dice lo primero que se le pasa por la cabeza
  • Tiene estallidos emocionales importantes
  • Llama la atención en clase constantemente

A consecuencia de todo ello, es habitual que se produzca cierto rechazo por parte de sus compañeros. Los niños con TDAH son víctimas potenciales de Bullying. Fomentar un adecuado autocontrol y mejorar las habilidades sociales, es un objetivo vital para preservar las relaciones personales y darle al niño una mayor competencia social.

La terapia psicológica que se realiza con niños con TDAH no solamente se ocupa del área intelectual y académica, sino también de la parte social y personal que tan importante es para el desarrollo de la persona. La terapia psicológica tiene diferentes objetivos e integra distintas técnicas y recursos para conseguir un desarrollo integral del niño, en todas sus facetas.

¿Qué podemos hacer para ayudar a los niños con TDAH a mejorar sus relaciones sociales?

Algunas recomendaciones:

  • Explicarle los modelos de conducta que se esperan de él en cada contexto, desde la empatía, el amor y la comprensión. Debemos entender que, aunque sea para nosotros evidente, quizás existen códigos que el niño aún no ha aprendido a descifrar, por lo que es importante explicarle previamente cuál es el comportamiento adecuado en cada sitio. Por ejemplo, antes de ir al dentista, le explicamos que debemos estar en la sala de espera, sentados, sin elevar la voz para no molestar, etc. Anticipar de esta forma las situaciones, nos ayudará a que el niño vaya ganando poco a poco en autocontrol.
  • Enseñarle estrategias de regulación emocional básicas y sencillas que pueda usar cuando esté muy alterado. Por ejemplo, a relajarse mediante la respiración profunda. Existen muchos recursos interesantes para niños con TDAH.
  • Reforzar la empatía y la capacidad reflexiva, enseñándole cuando hay un conflicto o problema con otro niño, a ser comprensivo, a ponerse en el lugar del otro y a medir las consecuencias de sus actos.
  • Enseñarle un modelo de conducta positivo a través de nuestra propio comportamiento: hablar despacio, estar calmado, tener paciencia, etc. Los niños aprenden de los adultos y no debemos olvidar que somos sus principales modelos de conducta a seguir. No podemos exigir lo que no somos capaces de dar; debemos ser un ejemplo para ellos, aunque en ocasiones sea todo un reto.
  • Reforzar todos los aspectos positivos de su comportamiento. Incluso en una mala actuación, es recomendable centrarse primero en lo positivo y, posteriormente, abordar lo que haya que mejorar. Siempre desde una actitud positiva y constructiva, enfocada al cambio. Los niños con TDAH habitualmente tienen una baja autoestima, por lo que es esencial cuidar al máximo los mensajes que se le transmiten.
  • Fomentar una comunicación positiva, abierta y basada en la aceptación, no en la crítica, con el objetivo de que el niño tenga la confianza necesaria para acudir a sus padres cuando lo necesite y poder así ayudarle debidamente. A mayor confianza, mayor nivel de influencia en la vida del niño.
  • Enseñarle habilidades sociales básicas como: saludar y despedirse, saber mantener una conversación, hacer y recibir cumplidos, pedir las cosas con educación, saber esperar, etc. Cualquier situación cotidiana es una oportunidad para enseñarle al niño estas habilidades de manera natural y espontánea.
  • Potenciar la realización de actividades en las que se relacione con otros niños. Las habilidades sociales requieren de entrenamiento, por lo que es positivo darle al niño la posibilidad de ponerlas en práctica una vez aprendidas. Los deportes de grupo son una buena manera de introducirle en una dinámica social y ayudarle a potenciar sus habilidades sociales.

 

Los niños con TDAH tienen dificultades en algunas áreas de su vida, pero también tienen grandes fortalezas que debemos potenciar y mostrar al mundo. Son niños intensos, enérgicos, extrovertidos, valientes, divertidos, con gran sentido del humor… Debemos empezar por ahí.

 

ARTÍCULOS RELACIONADOS DEL BLOG PSICOIMAGINA

Síntomas del Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH)

¿En qué consiste la evaluación psicológica del Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH)?

LA HORA DE LOS DEBERES ¿CÓMO LE AYUDO?

Deja un comentario