DEPRESIÓN INFANTIL: ¿CÓMO DETECTARLA?

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¿Qué es la Depresión Infantil?

Hasta hace poco se creía que la Depresión era una cuestión de adultos, sin embargo, cada vez son más los datos que nos muestran que la depresión es cosa de niños también. Algunos estudios realizados indican que aproximadamente un 2% de la población infantil sufre Depresión, aumentando esta cifra hacia la adolescencia, en donde los problemas se hacen más graves y evidentes.

La depresión es una alteración del estado de ánimo, en el que la persona experimenta un conjunto de síntomas como tristeza, decaimiento, poco interés por las actividades, alteraciones del sueño y del apetito, etc. En función de los síntomas que presente la persona, hablamos de una Depresión leve, moderada o grave. En los casos más graves, las consecuencias de la depresión pueden llegar al suicidio. Siendo ésta la segunda causa de muerte en el rango de edad de entre 15 y 29 años, según la OMS.

Sin embargo, las manifestaciones de los niños guardan algunas diferencias a la depresión en adultos. En muchas ocasiones los padres pasan desapercibidos los síntomas atribuyéndolos a otras causas y dificultando su detección.

¿Cuáles son las diferencias entre la Depresión Infantil y la Depresión en adultos?

Síntomas de la Depresión Infantil

La Depresión infantil cursa con algunos síntomas similares a los adultos como la tristeza, la apatía y la falta de interés. Sin embargo, los niños deprimidos se muestran además con una gran irritabilidad, están más respondones, contestan mal, todo les afecta, saltan ante cualquier comentario, muestran problemas de comportamiento y no controlan adecuadamente sus emociones mostrando rabietas y estallidos emocionales. Todos estos síntomas desconciertan a muchos padres, por lo que no llegan a ver que el niño lo que verdaderamente tiene es un trastorno emocional depresivo.

Aunque a muchos niños les cuesta mucho expresar sus sentimientos y contar lo que les ocurre, en muchas ocasiones, podemos observar algunas señales de alarma en los momentos de mayor irritabilidad: las verbalizaciones sobre ellos mismos, la vida o el futuro. Los pensamientos negativos y la baja regulación emocional ante todos los sucesos de su vida son un síntoma característico en los niños deprimidos, que suelen verbalizar a modo explosivo en situaciones de conflicto, con frases como “no es justo”, “no me pasa nada bueno”, “nadie me quiere”, “todo lo que me pasa es malo”, “todo me sale mal”, “soy tonto”, etc.

Detectar este tipo de desórdenes emocionales es esencial para poder darle el tratamiento que necesita y evitar que el problema de agrave, afectando a más áreas de su vida. Como se ha comentado antes, si bien la prevalencia de este problema en la infancia es bajo, en la adolescencia sube considerablemente, por lo que tratar a un niño con depresión resultará esencial si no queremos un adolescente deprimido. El abordaje a tiempo siempre es crucial cuando hablamos de problemas emocionales y de comportamiento.

¿Tiene tratamiento la Depresión Infantil?

Sí, tiene tratamiento y es necesario realizarlo. Al igual que en los adultos, los problemas emocionales de este tipo, no mejoran con el paso del tiempo y tienden a agravarse.

En la actualidad existen numerosos tratamientos psicológicos para tratar de manera eficaz, lúdica y significativa la Depresión en los niños. Éstos van encaminados a darle herramientas para regular sus emociones, eliminar los pensamientos negativos y poco realistas que suelen tener en torno a las cosas que le pasan, potenciar su autoestima y a fomentar la realización de actividades agradables que estabilicen su estado de ánimo. Todo ello se realiza mediante juegos, dinámicas, fichas, vídeos… Las terapias psicológicas con niños son distintas que con adultos, se usan diferentes herramientas para llegar a los contenidos que se quieren trabajar, haciendo que sean experiencias divertidas y positivas. De esta manera los niños aprenden más rápido y mejor.

 

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